Reportes de Eventos

¿TORNADOS EN MÉXICO?
Entrega 3 (ERN-030630-T03)

La semana del 4 al 10 de mayo del 2003 registró una cifra récord en ocurrencia de tornados en los Estados Unidos, incluyéndose en esta oleada por lo menos tres devastadores tornados que azotaron a la zona metropolitana de Oklahoma en un lapso de menos de dos días , lo que ratifica a esta ciudad como una de las de mayor incidencia de tornados , no sólo en ese país, sino en todo el mundo . En México, la probabilidad de ocurrencia de estos fenómenos es muy baja, pero no nula, por ello debe considerarse que ciertas estructuras y sectores de la población son vulnerables a sus efectos.

Ocurrencia de tornados

La región central de los Estados Unidos sufrió del 4 al 10 de mayo del 2003 una semana récord en incidencia de tornados , cuando cerca de 400 de estos fenómenos ocurrieron en 19 estados y causaron la muerte de más de 45 personas . Incluidos en este total se encuentran los tornados que afectaron el área metropolitana de Oklahoma los días 8 y 9 de mayo, justo cuatro años después de que el 3 de mayo de 1999 un devastador tornado causara estragos en casi las mismas zonas . Los dos eventos recientes se cuentan como la 107 y 108va vez en que el área de Oklahoma City es afectada por tornados desde 1890 (Fig. 1), lo que ratifica su reputación como una de las ciudades mayormente expuestas a tornados en los Estados Unidos, y posiblemente en todo el mundo.


Figura 1
Trayectorias aproximadas de los tornados que han afectado a la zona metropolitana de Oklahoma City en los últimos 112 años. Los tornados con trayectorias menores a una milla se muestran con triángulos.

Oklahoma City se localiza cerca del corazón del llamado " callejón tornado ", considerada como la zona de mayor incidencia de tornados en el mundo . Adicionalmente, la extensa superficie abarcada por el área metropolitana propicia la recurrente presencia de tornados dentro de sus límites. Contando los eventos del 2003, el área de Oklahoma City ha sido golpeada 17 veces por dos o más tornados durante un mismo día desde 1890, con un récord de 5 tornados en un solo día en junio de 1974. El tornado de mayo de 1999 ha sido el que mayor número de víctimas ha cobra-do en esa ciudad (36 muertos), mayores pérdidas económicas (un billón de dólares en daños) y el más violento (F5 en la escala Fujita, ver Tabla 4 ).

El centro del Estado de Oklahoma es la zona con el más elevado potencial siniestral por tornado en los Estados Unidos. En promedio, anualmente en dicha región, por cada 10,000 km2 de superficie las áreas afectadas por tornados suman 7 km2, de modo que la probabilidad media local de ocurrencia de un evento por tornado (periodo de retorno) es de una vez en 1,500 años .

A pesar de que existen reportes de tornados en prácticamente todo el mundo (Tabla 3), se estima que, después de los Estados Unidos y Canadá, son más comunes en Brasil, Sudáfrica, Australia, Bangladesh, Japón, Nueva Zelanda y en varios países de Europa. Sin embargo, en otros países las observaciones y datos utilizables no son suficientes para una estimación regional del riesgo. Por ejemplo, en Europa central y occidental aunque se cuente con informes sobre unos 1,000 tornados ocurridos en el transcurso de los últimos cuatro siglos, sólo puede estimarse, aunque con gran incertidumbre, que cada año se originan unos 100 eventos , de los cuales, en promedio, sólo diez de ellos ocasionan daños . Con referencia al área total, esto se traduce en una probabilidad local de ocurrencia de una vez entre 10,000 y 100,000 años .

En México se carece de estadísticas de ocurrencia de tornados y en general prevalece el equívoco de que son fenómenos restringidos únicamente a nuestro vecino país del norte. Si bien con toda razón pueden ser catalogados como fenómenos de recurrencia local extremadamente baja, no debe descartarse su posibilidad de ocurrencia en prácticamente todo el territorio nacional . Notas de prensa como la siguiente, aparecida en el periódico Excelsior el 31 de mayo del 2003, dan muestra de que los tornados son una amenaza real en nuestro país , aunque su potencial siniestral ni por mucho se aproxime al de los eventos promedio en los Estados Unidos:

"[...]En Ciudad Serdán, Puebla, un tornado destruyó los techos de 42 viviendas (de la Junta Auxiliar de Santa Úrsula), tiró bardas y varios árboles quedaron arrancados, informó el presidente de la comunidad, Roberto Hernández Morales."

Intensidad y patrón de daños por tornados

La intensidad de los tornados se califica de acuerdo con la escala propuesta por Fujita en 1971, y que se muestra en la Tabla 4 . En realidad, esta clasificación contiene un alto grado de subjetividad ya que sus valores de velocidad del viento son tan sólo estimaciones que no han sido verificadas científicamente , diferentes velocidades de viento pueden ocasionar daños aparentes similares en diferentes sitios, o incluso en distintos edificios. Se ha estimado que l os dos grados de intensidad máxima son 50 veces menos frecuentes que los grados inferiores , sin embargo, a ellos se deben más de las dos terceras partes de las víctimas y daños materiales.

A partir de la evaluación de más de 20,000 tornados en los Estados Unidos, se encontró que los tornados de mayor intensidad (F4-F5) pueden recorrer hasta 400 km y contar hasta con 2 km de anchura , mientras que el tornado medio, calculado a base de todas las observaciones hechas, deja una banda de destrucción de sólo 3 km de longitud y 140 metros de anchura.

Para el diseño de obras en las que se tienen que garantizar altos niveles de seguridad , como son las plantas de energía nuclear, es muy importante la estimación del riesgo por tornado y la consideración de medidas para proteger a las estructuras de sus efectos. Para calcular el riesgo por tornado, en Estados Unidos se evalúa la probabilidad de que ocurra un tornado cuya intensidad exceda cierto valor de velocidad del viento , para lo cual se utilizan las estadísticas regionales del número de tornados ocurridos y sus características (definidas a partir de los daños producidos calificados con la escala de Fujita) en los periodos de observación disponibles.

Entre los principales factores que ocasionan daño por tornado en edificaciones se encuentran el impacto de proyectiles y las fuerzas de presión-succión que el viento ejerce principalmente sobre las ventanas, puertas y paredes. Las cubiertas ligeras , ampliamente usadas en el sector industrial y comercial, son especialmente vulnerables , más aun cuando carecen de la sujeción adecuada a la estructura. La falla de las cubiertas resulta particularmente grave por dejar los contenidos expuestos , además de que la pérdida del tejado entero implica un acusado debilitamiento de la estabilidad de toda la estructura, que incluso puede ocasionar su destrucción total .

En nuestro país , por lo reportado en la mayoría de notas periodísticas que sobre la ocurrencia de tornados ERN ha recopilado, los daños que estos fenómenos ocasionan se presentan con mayor frecuencia en zonas rurales , afectando principalmente a construcciones sin importantes consideraciones estructurales en su diseño, y a viviendas pertenecientes a los sectores más humildes de la población, construidas con materiales ligeros. En estos casos carecería de sentido calificar los daños con la escala de Fujita , ya que por la fragilidad de las construcciones afectadas los efectos podrían parecer devastadores , aún tratándose de los llamados "tornados no supercelda" de poca intensidad.

En resumen, los tornados en México ocurren con relativa frecuencia a lo largo de la geografía nacional, la diferencia fundamental entre estos y los registrados en los Estados Unidos radica en los periodos de recurrencia local y en la escala del fenómeno, pues la mayoría de ellos en nuestro territorio son un tipo de tornados considerados como débiles (no supercelda), lo que no excluye su potencialidad destructiva y el riesgo que representan para ciertos sectores sociales.

Entrega (3/3) en formato PDF

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