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¿TORNADOS EN MÉXICO?
Entrega 1 (ERN-030526-T01)

Por lo menos 39 personas murieron a causa de la serie de tornados que azotaron a varios estados de los Estados Unidos el 4 de mayo del 2003, contándose esta catástrofe como una de las que mayores víctimas ha cobrado por este tipo de fenómenos atmosféricos. Si en nuestro país vecino los tornados son tan destructivos y anualmente ocasionan millones de daños en pérdidas al sector seguros, ¿es posible que estos fenómenos reconozcan fronteras y no afecten en absoluto a nuestro territorio?

Figura 1 Extensos daños dejó el tornado que azotó al pueblo de Stockton en Misuri, la noche del 4 de mayo del 2003.

El pasado 4 de mayo los estados de Misuri, Kansas, Tenesí y Arkansas , en los Estados Unidos, se vieron afectados por 83 tornados que dejaron por lo menos 39 víctimas y gran destrucción a su paso. Numerosas viviendas fueron destruidas en toda la región, mientras que las carreteras quedaron bloqueadas por postes de electricidad y árboles arrancados de raíz, junto con otros escombros. En Pierce City, Misuri, un pueblo de 1,400 habitantes, ninguna vivienda o negocio quedó en pie .

Las violentas tormentas con tornados son frecuentes en el centro de EU entre abril y junio cuando el aire frío del norte se encuentra con el frente cálido del Golfo de México. Cada año, entre 800 y 1,100 tornados (cifra superior a la de cualquier otro país) barren el territorio estadounidense, mientras que en Canadá se presentan entre 50 y 160 . En México, por el contrario, no se lleva un registro de estos fenómenos que incluso son ignorados por las autoridades y los científicos al no ser considerados dentro de los inventarios de amenazas naturales .

Los tornados se producen generalmente en la zona de transición entre las masas de aire polar y tropical, entre los 20º y 50º de latitud. Parte del territorio mexicano se encuentra en la zona susceptible a estos fenómenos, como se aprecia en el mapa de riesgos de tornado de la Figura 2 , presentado por la National Geographic Society. En dicho mapa la mayor parte de la República Mexicana es considerada como de riesgo bajo, mostrándose algunas franjas de riesgo mediano e incluso algunas zonas muy reducidas de alto riesgo entre los estados de Veracruz y Puebla.

Figura 2 Mapa de riesgos de tornado en Norteamérica, elaborado por la National Geographic Society (1998).

En el Manual de Diseño de Obras Civiles de la Comisión Federal de Electricidad, en su capítulo de diseño por viento (1993), se reconoce la existencia de los tornados en nuestro país , sin embargo, se advierte que: "En la determinación de las velocidades de diseño […] no se tomó en cuenta la influencia de los vientos generados por tornados debido a que existe escasa información al respecto y por estimarlos como eventos de baja ocurrencia que sólo se presentan en pequeñas regiones del norte del país , particularmente y en orden de importancia, en los estados de Coahuila, Nuevo León, Chihuahua y Durango. Por esta razón, en aquellas localidades donde se considere que el efecto de los tornados es significativo, deberán tomarse las provisiones necesarias".

Si bien en una publicación oficial como el Manual de Diseño de Obras Civiles se admite la ocurrencia de tornados en México , a estos fenómenos se les considera "eventos de baja ocurrencia" y se les restringe a "pequeñas regiones del norte del país" que no coincidirían cabalmente con las zonas de mediano riesgo marcadas en el mapa de la Figura 2 . En dicha publicación también se admite que "existe escasa información al respecto", entonces, ¿cuál es realmente el riesgo por tornados en nuestro país?, ¿es importante el daño potencial que pueden ocasionar en nuestro territorio? Para trazar la vía a posibles respuestas a estas preguntas el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, CIESAS, presentó el año pasado el libro "Descubriendo tornados en México. El caso del tornado de Tzintzuntzan" de Jesús Manuel Macías Medrano, donde se desarrolla una amplia investigación sobre la presencia de tornados en México, con el análisis particular de un fenómeno de este tipo ocurrido en el año 2000 en Michoacán.

Figura 3 Tromba captada en Bahía de Banderas, Jalisco, la cual fue dañina para la zona hotelera de Puerto Vallarta en agosto de 2000. ( Foto de María de la Luz Reyes, en Macías [2001] )

De acuerdo con la investigación de Macías Medrano, los tornados ocurren en México con relativa frecuencia , sin embargo, oficialmente no son reconocidos como tales y el uso de términos locales distintos para designarlos evita advertir su recurrencia . Macías considera que el término "tromba", usado por las autoridades de manera ambigua y que encierra la idea de una suma concentrada de lluvias con fuertes vientos, ha encubierto a los tornados mexicanos. Otros términos usados en México para referirse a los tornados son "culebra de agua", "culebra de lluvia" o simplemente "culebra" o "víbora"; también: manga de agua, turbonada, remolino, torito, ojo de buey, torbellino, vórtice, cola de nube y huracán.

Macías presenta una revisión hemerográfica, histórica y testimonial sobre la ocurrencia de tornados en México , muestra información e incluso algunas fotografías sobre tornados en la cercanía de la ciudad de Morelia, en diversas áreas de Michoacán, en localidades de Veracruz y el Estado de México, en la Bahía de Banderas en Jalisco, en Oaxaca y Tabasco. A su vez, el investigador hace un recuento de testimonios históricos de fenómenos meteorológicos que por el patrón de daños que ocasionaron y las características descritas podrían estar relacionados con tornados.

ERN Ingenieros Consultores realizó una revisión en notas periodísticas de años recientes para detectar aquéllas referentes a daños ocasionados por tornados en nuestro país . De ella se extraen reportes como los mostrados en la Tabla 1 , los cuales se refieren a eventos ocurridos en diferentes estados: Veracruz, Chiapas, Guerrero, Hidalgo y Tamaulipas. Estos registros son una evidencia de que los tornados no son restrictivos de los estados del norte, como lo asume el Manual de CFE, y de que, si bien la magnitud de los daños es muy distinta a la que dejan fenómenos de este tipo en los Estados Unidos, los tornados sí ocurren en México, por lo que su estudio y emisión de medidas de protección entre la población no debería ser soslayado por las autoridades

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