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Informes de huracán en México
Isidore  ( ERN-020922-H01)
domingo, 22 de septiembre de 2002 - lunes, 23 de septiembre de 2002
Península de Yucatán


 

Magnitud: 3 en la escala Saffir-Simpson
Velocidad máxima del viento: 205 kilómetros por hora
Fecha:
domingo, 22 de septiembre de 2002 - lunes, 23 de septiembre de 2002
Zona de daño:
Estados de Yucatán y Campeche

Durante el 22 y 23 de septiembre de 2002 la Península de Yucatán fue azotada por el ciclón tropical ISIDORE , que en su momento más intensó alcanzó la magnitud 3 en la escala Saffir-Simpson de huracanes. Justo cuando concentraba su mayor fuerza, el huracán ingresó a tierra por las costas yucatecas, y devastó amplias zonas ubicadas incluso a más de 100 kilómetros tierra adentro , afectando en particular a la ciudad de Mérida , capital del estado. Yucatán y Campeche fueron declarados zona de desastre , y los daños en la agricultura, avicultura, porcicultura, infraestructura eléctrica y carretera fueron multimillonarios. El prinicipal agente destructivo del huracán fue el viento , que alcanzó ráfagas de 240 kilómetros por hora , por lo que las estructuras ligeras, tales como la vivienda precaria o techos de lámina, fueron las más afectadas. En la zona costera el oleaje y la marea de tormenta también ocasionaron daños importantes. La devastación generada por Isidore fue más extensa que la dejada por huracanes que han afectado a la zona en los últimos 50 años, ya que ninguno de magnitud comparable había seguido una trayectoria que avanzara directo sobre el área más densamente poblada y mayormente desarrollada del estado de Yucatán.

EFECTOS DESTRUCTIVOS DEL HURACÁN ISIDORE

VIENTO

En las zonas urbanas y centros industriales donde se situaron la mayor parte de los daños asegurados, el principal agente destructivo fue el viento . La ciudad de Mérida estuvo sujeta a fuertes ráfagas de viento, ya que el ojo del huracán se mantuvo a menos de 30 kilómetros de ella por lo menos durante 6 horas .

Los vientos más severos, de más de 200 kilómetros por hora cuando el huracán contaba con la categoría 3 de 5 en la escala Saffir-Simpson, ocurrieron el día 22 de septiembre al entrar el ciclón en tierra. Al penetrar con dirección sur por el estado de Yucatán, Isidore mantuvo una trayectoria muy próxima a la ciudad de Mérida , hasta estar incluso a casi 20 kilómetros de ella. Si el diámetro del ojo del huracán al entrar en tierra era de 37 kilómetros , Mérida estuvo dentro del radio de máximos vientos , es decir, sobre el borde del ojo del huracán, durante las más de 6 horas que avanzó a su lado. Por ello, la ciudad de Mérida y las zonas vecinas fueron golpeadas por los vientos máximos sostenidos del meteoro, que variaron desde los 195 hasta 125 kilómetros por hora en el intervalo de tiempo que transcurrió desde su incursión en tierra y las primeras horas del lunes 23 de septiembre.


Figura 1 Velocidades de viento regionales en km/hr, para un periodo de retorno de 100 años. Base de datos ERN

Figura 2 Precipitación pluvial máxima en 24 horas en mm, para un periodo de retorno de 20 años. Base de datos ERN

Salvo lo que indiquen estudios futuros más detallados con modelos matemáticos o mediciones directas, es de esperarse que los daños observados en Mérida puedan asociarse a velocidades de viento sostenido de más de 150 kilómetros por hora y menos de 195 . Para ese rango de valores el periodo de retorno del viento en la Península de Yucatán es de aproxiadamente 100 años , como se observa en la Fig. 2.

PRECIPITACIÓN PLUVIAL

La precipitación pluvial en el área afectada por el huracán Isidore tuvo efectos importantes principalmente en las zonas rurales de Yucatán y Campeche , donde se acumularon decenas de milímetros de lluvia.

Dado que la topografía de la Península de Yucatán es muy suave, el drenaje de agua es lento , por lo que aún después de una semana del paso del fenómeno, comunidades enteras en Campeche y en el llamado Cono Sur de Yucatán permanecían inundadas . Esta misma causa evita que en la Península de Yucatán se presenten daños por altas velocidades en las corrientes naturales o que ocurran avenidas súbitas que en regiones montañosas ocasionan daños catastróficos, como ocurrió en Acapulco en 1997 con el huracán Pauline . Por otro lado, en la mayor parte de la Península el suelo es altamente permeable, por lo que las inundaciones no son un problema importante , a excepción de las zonas urbanizadas y regiones de Campeche y el sur de Yucatán donde el terreno tiene mayor impermeabilidad.

La precipitación pluvial generada por un ciclón es variable y no necesariamente está correlacionada con la intensidad del fenómeno. Según los cálculos de ERN, es de esperarse que e l periodo de retorno de las precipitaciones máximas en 24 horas que ocasionó Isidore no rebase los 20 años (Figura 2).

MAREA Y OLEAJE

Algunos informes de testigos registran que las olas rebasaron 4 metros en las costas donde incidió el huracán. La marea de tormenta extrajo gran cantidad de arena de las playas, por lo que socavó la cimentación de las casas localizadas justo frente al mar. En las cercanías de Puerto Progreso se observó que algunas de las casas en la línea de costa perdieron hasta dos metros de arena sobre su cimentación, por lo que tanto edificaciones pesadas como ligeras sufrieron daños.

MAGNITUD DEL SINIESTRO

Los daños ocasionados por el huracán/tormenta tropical Isidore en la Península de Yucatán fueron cuantiosos y ampliamente extendidos al norte y noroeste del estado de Yucatán , donde incidieron directamente las fuerzas más destructivas del fenómeno. Los efectos catastróficos repercutieron también en los estados de Campeche y Quintana Roo , principalmente en zonas rurales. Ya que Isidore -en su momento más intenso de magnitud clase 3 en la escala Saffir-Simpson- siguió una trayectoria lenta y errática sobre tierra durante 34 horas , la devastación cubrió un área más extensa que Gilberto , huracán sumamente intenso de clase 5 que en 1988 cruzó por la Península de Yucatán. Por las características de la trayectoria de Isidore sobre Yucatán, los daños producidos en este estado fueron mayores que los que produjo Gilberto , 14 años antes. A pesar de que Isidore no alcanzó la magnitud de Gilberto , en algunas zonas al noroeste de Yucatán el campo de vientos del primero fue más intenso que el campo de vientos del segundo. Por ello, es notable que los periodos de retorno de las trayectorias de huracanes intensos no necesariamente son representativos de los efectos destructivos en las áreas afectadas por el ciclón, tanto por la diferencia de vulnerabilidad como por la compleja estructura del fenómeno.

Los daños más importantes dejados por Isidore se reportan en la agricultura, ganadería, apicultura y vivienda. Los efectos destructivos afectaron ampliamente a las viviendas precarias, árboles y postes de energía eléctrica. El principal agente destructivo fue el viento , aunque en algunas zonas rurales las inundaciones tuvieron repercusiones importantes. Las estructuras en la zona de Mérida estuvieron sujetas a la fuerza de vientos de más de 150 kilómetros por hora , lo que afectó a las estructuras ligeras y aquellas cuyo diseño las hace más vulnerables a la fuerza del viento, tales como estructuras cerradas con grandes aberturas en puntos débiles, techos con fijaciones inseguras o muros con extensas áreas expuestas al viento sin refuerzos adicionales para fuerzas laterales. La falla por viento de un elemento de la estructura en una edificación incrementa gravemente los daños al dejar expuestos los contenidos al mismo embate del viento y a la alta precipitación pluvial que acompaña a los ciclones.

En las zonas costeras los efectos combinados de marea y oleaje afectaron severamente a las construcciones en la línea de costa, tanto por socavación de estructuras como por el acarreo de material a su interior y el embate del oleaje .

Si bien Isidore produjo cuantiosos daños, su máxima intensidad fue menor que la de Gilberto , el mayor huracán registrado en los últimos cincuenta años en el Atlántico. Sin embargo, Isidore fue de mayor magnitud que otro evento ciclónico reciente cerca de la zona afectada: el huracán Roxanne , que en octubre de 1995 siguió la trayectoria que se muestra en la Fig. 5 y alcanzó una magnitud máxima de 3 en la escala Saffir-Simpson, aunque al cruzar por la Península de Yucatán mantuvo una magnitud 1, inferior en intensidad a Isidore en la misma zona.

Por los estragos ocasionados, queda de manifiesto la alta vurnerabilidad de la zona más afectada por Isidore , que de verse ante el embate de un huracán de mayor magnitud sufriría consecuencias verdaderamente catastróficas. Con Isidore la destrucción se propagó en amplias extensiones, afectando principalmente a las estructuras más vulnerables, como la vivienda de materiales ligeros, estructuras de gran área de exposición al viento (techos, muros, anuncios), árboles, postes, y en la línea de costa a las construcciones que recibieron directamente el embate del oleaje y la marea.


Gilberto, sep 1988

Roxanne, oct 1995

Isidore, sep 2002

Figura 3 Trayectorias de los huracanes Gilberto, Roxanne e Isidore

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