El factor de amenaza o peligro esta asociado con la probabilidad de que se presente en un sitio específico y en un tiempo determinado una velocidad del viento extraordinaria que pudiera producir efectos adversos en las construcciones.Las zonas de mayor peligro en México se encuentran principalmente en las zonas costeras de Baja California, Sinaloa, Tamaulipas, Yucatán y Campeche.
Cada vez que un huracán incide sobre el territorio nacional deja a su paso daños ocasionados por los vientos. Los estudios de evaluación de daños que se realizan no establecen una correlación entre los daños y los vientos que lo causaron. Esto es, la experiencia de haber vivido un huracán en la zona no se clasifica de manera que permita a la sociedad aprender algo de dicha experiencia y mejorar su preparación para futuros eventos similares. En todo caso, resulta una experiencia de valor sólo para personas o instituciones aisladas, adoleciendo de una inadecuada difusión.
Los lugares en que los efectos del viento suelen ser más desfavorables son ( Rosengaus, 1998 ):
La periferia de las zonas urbanas
Regiones topográficas con pendiente ascendente en dirección del viento
Estructuras u objetos de gran altura: edificios, torres, árboles de gran altura y líneas de alta tensión, entre otros
En zonas donde el viento puede transportar proyectiles (estructuras, objetos, vegetación, entre otros) y producir daños por impacto
Zonas poco rugosas (litoral o planicies)
Una estructura se puede dañar parcial o totalmente debido a ( Alanís, et al., 1993 ):
Presiones en exteriores e interiores
Succiones en la parte posterior de los cuerpos
Lanzamiento de cuerpos de peso medio
Impacto de cuerpos arrastrados por el viento
Efectos adicionales por la acumulación de carga arrastrada por el viento (tierra, grava o nieve)
Inestabilidad aerodinámica en estructuras de poco peso como cables de transmisión de energía eléctrica y puentes colgantes y atirantados
Vibraciones de cuerpos esbeltos como chimeneas y torres, entre otros