Lluvia e inundaciones


Por su situación geográfica la República Mexicana se ve afectada por lluvias derivadas de diversos fenómenos hidrometeorológicos. En verano, el país está sujeto a la acción de ciclones tropicales. Durante el invierno, es afectado por frentes polares originados en latitudes altas que viajan hacia el sur y causan fuertes precipitaciones en todo el país, sobre todo en el norte.

A estos fenómenos se suman los efectos orográficos y las precipitaciones originadas por fenómenos convectivos, los cuales producen tormentas muy intensas aunque de poca duración y extensión.

Esta diversidad de fenómenos produce condiciones extremas de inundación. Las inundaciones ocurren prácticamente en todo México. Existen 47 ríos importantes, mismos que fluyen en tres diferentes vertientes: del Golfo, Pacífico y del interior. Prácticamente cada año, se producen inundaciones derivadas del desbordamiento de los grandes ríos.

Las regiones del país más vulnerables son donde el periodo de lluvias es más prolongado y abundante, como sucede en la llanura tabasqueña donde los ríos son permanentemente caudalosos. El escurrimiento también afecta a las partes bajas y no necesariamente por lluvia directa. Las zonas costeras también están expuestas debido a la presencia de ciclones tropicales. En las cuencas que han sido urbanizadas, los daños que las inundaciones producen son cada vez mayores debido a que las modificaciones en el terreno alteran los coeficientes de escurrimiento, dando como resultado crecientes mayores. En la ciudad de México, a pesar de las grandes inversiones en infraestructura para el drenaje y control de avenidas, cada año se producen pérdidas considerables.

A través del análisis de mapas de precipitación máxima, registros de inundaciones históricas, topografía del sitio y las características fisiográficas de la cuenca, los Ingenieros de ERN evalúan el riesgo de inundación en una ubicación específica.